Bacalar: cómo vivir la laguna sin prisas ni postureo

Bacalar no es Instagram. Es agua turquesa, hamacas lentas y días que se estiran solos. Así viví yo la laguna de los siete colores.

Cada destino, cada experiencia y cada emoción reunidos en este blog.

Bacalar no es Instagram. Es agua turquesa, hamacas lentas y días que se estiran solos. Así viví yo la laguna de los siete colores.

Mazunte y San Agustinillo me enseñaron que viajar despacio también es viajar. Dos pueblos pequeños, mucho océano y cero prisa.

Días lentos, olas enormes y ceviche con los pies en la arena. Así fue mi semana en Puerto Escondido, uno de esos lugares que te retienen más de lo previsto.

Dormir en cabañas entre pinos, caminar por bosques de niebla y entender que México es mucho más que playas y ruinas.

Oaxaca me atrapó desde el primer momento: sus mercados, su mezcal y esa energía imposible de describir sin haberla vivido.