Drake Bay: la antesala perfecta para descubrir Corcovado

Drake Bay me robó el corazón antes de entrar a Corcovado. Selva, delfines y calma absoluta en uno de los rincones más salvajes de Costa Rica.

Drake Bay me robó el corazón antes de entrar a Corcovado. Selva, delfines y calma absoluta en uno de los rincones más salvajes de Costa Rica.

Santa Teresa me atrapó desde el primer momento: polvo rojo, olas perfectas y una energía imposible de explicar hasta que la vives.

Hay ciudades que se visitan y ciudades que se quedan dentro. Oporto pertenece, sin ninguna duda, a la segunda categoría. La primera vez que llegué pensaba quedarme un fin de semana largo; terminé alargando la estancia, volviendo al año siguiente…

Uvita me sorprendió con cascadas escondidas, ballenas al fondo y esa Costa Rica que aún no sale en todos los carteles. Te cuento cómo fue.

Tortuguero solo se llega por agua o aire. Te cuento cómo fue entrar en lancha por la selva de Costa Rica y por qué cambió mi forma de viajar.

Puerto Viejo de Talamanca: playas de ensueño, bicicletas y el ritmo caribeño que te obliga a soltar el reloj. Así viví mi etapa costarricense.

Me adentré en el bosque nuboso de Monteverde entre niebla y puentes colgantes. Una etapa salvaje y húmeda que no olvidaré en este viaje por Latinoamérica.

San Juan del Sur me enganchó con sus miradores, su ambiente de fiesta y esa magia rara de conocer gente que se convierte en familia en días.

Popoyo y Tola son ese rincón de Nicaragua donde el tiempo se detiene. Olas perfectas, polvo rojo y casi nadie más. Mi escapada favorita del viaje.

Tres días en la Laguna de Apoyo me recargaron las pilas como ningún otro lugar en este viaje. Te cuento cómo llegar, dónde dormir y por qué vale cada minuto.