Teotihuacán desde Ciudad de México: madrugar sí mereció la pena

Madrugué sin dudarlo y Teotihuacán me dejó sin palabras. Te cuento cómo llegar, qué ver y por qué ir temprano es clave.
México es uno de los países que más me han emocionado viajando. Me marcó por su comida, su intensidad, sus ciudades, sus pueblos y lugares tan distintos como Oaxaca, Guanajuato o Holbox. Es un destino lleno de vida y de identidad, de esos que se sienten enorme incluso después de varios viajes y que siempre me dejan con ganas de más.

Madrugué sin dudarlo y Teotihuacán me dejó sin palabras. Te cuento cómo llegar, qué ver y por qué ir temprano es clave.

Roma, Condesa y el instante exacto en que México me atrapó. Así empezó mi enamoramiento con un viaje largo que no sabía dónde iba a terminar.

Descubrí Holbox entre playas de arena blanca, calles sin coches y el encuentro mágico con tiburones ballena en México.

Viajé a Oaxaca y me quedé sin palabras ante uno de los destinos más auténticos e imprescindibles de México.

Viajé a Puebla y descubrí su mole, sus azulejos barrocos y la magia de Cholula en una ciudad que me enamoró a primera vista.

Descubrí Guadalajara en 3 días entre mariachis en vivo, tequila artesanal y murales que me dejaron sin palabras; una guía honesta y personal.

Viajé a Guanajuato sin grandes expectativas y terminé enamorándome para siempre de una ciudad mexicana que me pareció pura magia.

Te cuento qué ver en Ciudad de México en 5 días, entre barrios, museos, comida y consejos reales para disfrutar tu primera visita.

Taxco me dejó sin palabras: plata, barroquismo y callejuelas empedradas en uno de los pueblos más bonitos de México.

Recorrí Mérida y la Ruta Puuc entre pirámides mayas, mercados coloniales y la magia del Yucatán más auténtico.