Santorini: más allá de las fotos de Instagram, la realidad de la isla

Viajé a Santorini esperando el paraíso de Instagram y encontré una isla mucho más compleja, auténtica y sorprendente de lo que imaginaba.
Grecia me hizo sentir una mezcla perfecta entre historia, mar y emoción mediterránea. Recuerdo Atenas, las islas, Meteora o carreteras tranquilas en lugares donde la luz parecía más bonita que en otros sitios. Es un país que viví con muchísimo disfrute, entre ruinas antiguas, tabernas sencillas y paisajes que invitan a quedarse un rato más de lo previsto.

Viajé a Santorini esperando el paraíso de Instagram y encontré una isla mucho más compleja, auténtica y sorprendente de lo que imaginaba.

Viajé a Rodas y descubrí murallas medievales, callejones empedrados y playas de aguas turquesa en el Mediterráneo oriental.

Hidra es la isla griega donde los coches están prohibidos. Sara te cuenta su experiencia en este rincón atemporal del Mediterráneo.

Viajé a Meteora y me quedé sin palabras ante sus monasterios sobre rocas imposibles, su silencio y unos paisajes que me cambiaron por dentro.

Viajé a Mykonos con expectativas altísimas y volví con una visión mucho más honesta; aquí te cuento todo lo que nadie me dijo antes de ir.

Navegué en velero por las Islas Jónicas, entre Corfú, Cefalonia y Zakynthos, rodeada de playas de ensueño, pueblos blancos y mar turquesa.

Viajé a Creta y quedé atrapada por su historia milenaria, sus paisajes salvajes y una cultura que sentí completísima desde el primer día.

Recorrí el Peloponeso a mi ritmo, entre Olimpia, Micenas y Esparta, sin multitudes y con consejos prácticos para viajeros curiosos.

Recorrí Delfos y Olimpia y entendí por qué estos sitios arqueológicos consiguen transportarme de verdad a la Grecia antigua.

Recorrí Atenas en 3 días entre la Acrópolis, el Ágora antigua y los barrios más auténticos, con consejos prácticos que a mí me sirvieron mucho.