Hay viajes que te cambian y viajes que te rompen por dentro de la mejor manera posible. Mi aventura por Venezuela fue de esos segundos. Cuando decidí hacer la ruta del Monte Roraima y del Salto Ángel, no tenía muy claro lo que me esperaba. Llevaba meses leyendo sobre los tepuyes, esas formaciones rocosas prehistóricas que parecen sacadas de una película de ciencia ficción, y sentía que tenía que verlos con mis propios ojos. Lo que encontré superó todo lo que había imaginado: paisajes que parecen de otro mundo, silencios que te llegan al alma y una naturaleza tan salvaje que te hace sentir pequeñísima. Si alguna vez has dudado si Venezuela merece un viaje, este artículo es para ti.
¿Ya tienes el alojamiento? Encuentra dónde dormir en Ciudad Bolívar →

Los tepuyes: los gigantes de piedra que dominan la Gran Sabana
Antes de hablar del Roraima o del Salto Ángel por separado, necesito contarte qué son los tepuyes, porque sin entenderlos, no puedes entender Venezuela. Son mesetas de roca arenisca con paredes verticales y cimas planas, tan antiguas que los científicos calculan que llevan más de dos mil millones de años formándose. Muchas de sus cumbres están tan aisladas del resto del mundo que han desarrollado ecosistemas únicos, con especies de plantas y animales que no existen en ningún otro lugar del planeta.
La Gran Sabana, la región donde se concentra la mayor parte de estos tepuyes, es uno de los territorios más espectaculares que he pisado en mi vida. Conducir por ella es como atravesar un decorado de película: sabanas abiertas de un verde intenso, ríos de aguas oscuras y, de fondo, esas moles de piedra que se elevan cientos de metros sobre el horizonte. El Parque Nacional Canaima, donde se encuentran los protagonistas de este artículo, está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1994, y con razón.
El Monte Roraima: subir al techo del mundo
El Monte Roraima tiene algo de leyenda. Se dice que fue la inspiración de Arthur Conan Doyle para su novela El Mundo Perdido, y cuando lo ves por primera vez desde la base, entiendes perfectamente por qué. Es una mole de roca negra que se levanta casi verticalmente hasta los 2.810 metros de altitud, con una cima plana permanentemente envuelta en nubes. Yo lo miré durante un buen rato sin decir nada. No se me ocurrían palabras.
El trekking hasta la cima: tres días que no olvidarás
La excursión al Roraima es una travesía de varios días. La ruta habitual parte desde el pueblo de Paraitepui y dura entre cinco y ocho días de ida y vuelta, dependiendo del tiempo que quieras pasar en la cima. Yo opté por la versión más completa, de seis días, y no me arrepiento ni un segundo.
Los primeros días de caminata te llevan por la sabana, cruzando ríos y ganando altura poco a poco. El paisaje va cambiando de forma gradual: la vegetación se hace más densa, el suelo más húmedo, el aire más fresco. Y entonces, cuando llegas a la base del tepuy y empiezas a ascender por la única ruta de acceso natural, una rampa de roca cubierta de vegetación que los locales llaman La Rampla, el mundo cambia por completo.
La cima del Roraima es, sencillamente, uno de los lugares más extraños y hermosos que he visto en mi vida. Roca negra pulida por el viento y la lluvia, charcos de agua tan cristalina que parece irreal, plantas carnívoras por todas partes, cuarcita brillante bajo los pies. Hay momentos en que la niebla lo cubre todo y quedas en un silencio absoluto, sin ver más allá de unos metros. Otros momentos en que las nubes se abren y ves la Gran Sabana extendida bajo tus pies como un mapa en miniatura.
Puedes leer más sobre la historia geológica y biológica de este tepuy en su página de Wikipedia, pero te aviso: ninguna descripción le hace justicia.
Lo que necesitas saber antes de subir al Roraima
- El trekking es obligatorio hacerlo con un guía indígena pemón, que además cargará con parte del equipo. No es opcional: es la ley y también tiene mucho sentido, porque el terreno puede ser traicionero.
- Necesitas equipo de acampada completo: tienda de campaña, saco de dormir para temperaturas bajo cero, impermeables de calidad. En la cima puede llover en cualquier momento y la temperatura baja mucho por la noche.
- El nivel de dificultad es moderado-alto. No hace falta ser alpinista, pero sí tener una condición física razonable y no tenerle miedo a las caminatas largas con mochila.
- La organización del trekking se hace habitualmente desde Santa Elena de Uairén, el pueblo más cercano a la zona de partida.

El Salto Ángel: la cascada más alta del mundo
Si el Roraima me dejó sin palabras, el Salto Ángel me dejó directamente sin respiración. Hablamos de la cascada más alta del mundo: casi mil metros de caída libre desde la cima del Auyántepui hasta el río Churún. Para que te hagas una idea: es unas quince veces más alta que las cataratas del Niágara. Y sin embargo, hasta que la ves en persona, ese número no significa nada.
Me acerqué a ella en una de esas curiaras, las canoas tradicionales de los indígenas pemón, navegando por ríos de aguas oscuras entre tepuyes. El trayecto en sí ya es un espectáculo. Y entonces, de repente, la ves aparecer entre la vegetación. Un hilo de agua blanca que cae desde lo alto de una pared de roca que parece no tener fin. Me quedé mirándola durante horas.
Cómo llegar al Salto Ángel
El punto de partida para visitar el Salto Ángel es Canaima, un pequeño poblado con una laguna de aguas rojizas y arena rosada que parece de cuento. Se llega en avioneta desde Ciudad Bolívar o Caracas, ya que no existe carretera de acceso. Esa misma inaccesibilidad es parte de su magia: cuando llegas, sientes que estás en un lugar que el mundo moderno no ha terminado de alcanzar.
Desde Canaima, las visitas al Salto Ángel se organizan en excursiones de uno o varios días en curiara. La navegación por el río puede durar varias horas según el nivel del agua, y en temporada seca algunas partes del río hay que recorrerlas a pie. La excursión más completa incluye pernoctar en un campamento junto al río y caminar hasta el mirador al pie de la cascada, lo que yo recomendaría sin dudarlo.
El Parque Nacional Canaima, donde se encuentra el Salto Ángel, tiene su propia información oficial a través del Instituto Nacional de Parques de Venezuela (Inparques), aunque te recomiendo complementar la información con agencias especializadas en turismo local.
La mejor vista: desde el suelo o desde el aire
Esta es la gran pregunta que me hacen siempre. Mi respuesta es: las dos, si puedes. La vista desde la curiara y el mirador te da la escala real de la cascada, ese vértigo de sentirte pequeñísima ante algo tan grande. La vista aérea en avioneta, que suelen incluir los vuelos de llegada a Canaima, te ofrece una perspectiva completamente diferente: el tepuy visto desde arriba, con el agua cayendo al vacío a tus pies. Son dos experiencias distintas y las dos merecen la pena.

🏨 Alojamiento
¿Dónde dormir en Ciudad Bolívar?
Compara precios y reserva el hotel perfecto para tu viaje
Consejos prácticos para tu viaje al Roraima y al Salto Ángel
Bueno, aquí viene la parte en la que me convierto en tu amiga que ya ha hecho el viaje y te cuenta todo lo que ojalaría haber sabido antes. Toma nota:
Cuándo ir
- La mejor época para el Salto Ángel es entre junio y noviembre, temporada de lluvias, cuando el caudal es máximo y la cascada impresiona en toda su magnitud. En temporada seca el nivel del río baja mucho y el acceso en curiara puede ser más complicado.
- Para el trekking al Roraima, los meses de diciembre a abril son más favorables porque hay menos lluvia en la sabana, aunque en la cima puede llover en cualquier época del año. Lleva siempre impermeable, sin excepción.
Cómo organizar el viaje
- Lo más cómodo y seguro es contratar los dos destinos con agencias locales especializadas en turismo de aventura en Venezuela. Desde Ciudad Bolívar y Santa Elena de Uairén hay muchas opciones. Busca referencias actualizadas en foros de viajeros antes de decidirte.
- El Roraima requiere guía pemón obligatorio y los paquetes suelen incluir guía, porteadores, comida y equipo de cocina. Comprueba exactamente qué incluye tu paquete antes de contratar.
- Para el Salto Ángel, los paquetes desde Canaima suelen incluir la avioneta desde Ciudad Bolívar, alojamiento en el pueblo y la excursión en curiara. Los precios varían bastante según la agencia y la temporada, así que pide varios presupuestos.
Presupuesto orientativo
- El trekking al Roraima es una de las experiencias más asequibles en comparación con otros destinos de aventura del continente, aunque los precios suelen variar bastante según la agencia y si incluyes más o menos días en la cima.
- El paquete al Salto Ángel depende mucho de si optas por la versión de un día o la de varios días con pernoctación junto al río. La segunda vale mucho más la pena y el precio adicional merece absolutamente cada céntimo.
- Lleva efectivo en dólares. La situación económica del país hace que sea la moneda más práctica para los pagos turísticos. Consulta la situación actual antes de salir porque las cosas pueden cambiar.
Qué llevar en la mochila
- Ropa técnica de trekking, capas para el frío y ropa de lluvia de calidad (no vale un chubasquero de feria).
- Botas de montaña impermeables y bien ajustadas. Las ampollas en el Roraima son un clásico que puedes evitar.
- Protección solar y repelente de insectos, especialmente para las zonas de selva alrededor de Canaima.
- Cámara con batería extra o batería externa. No siempre habrá dónde cargar y te vas a arrepentir de quedarte sin batería justo cuando el Salto Ángel aparezca ante ti.
- Pastillas potabilizadoras de agua o filtro, aunque en la cima del Roraima el agua de los charcos suele ser perfectamente bebible.
Sobre la seguridad y la logística del país
- Venezuela requiere informarse bien antes de viajar. Consulta las recomendaciones de viaje actualizadas de tu Ministerio de Asuntos Exteriores antes de planificar.
- Los trayectos internos entre Ciudad Bolívar, Santa Elena y Canaima se hacen en avioneta o en transporte terrestre por carretera. Según la información disponible, las rutas desde Ciudad Bolívar son las más habituales para los viajeros independientes.
- La comunidad de viajeros en foros como Lonely Planet puede ser un recurso muy útil para información actualizada sobre logística local.
Mi consejo más personal: no intentes hacer los dos destinos a la carrera. Cada uno merece tiempo, calma y presencia. Yo llegué pensando que podía comprimir la experiencia y al final me quedé una semana más de lo planeado, porque hay lugares que simplemente no te dejan marchar. El Roraima y el Salto Ángel son de esos.